jueves, 1 de agosto de 2013

LA HISTORIA DE DOS AMANTES (Prólogo)

Series  Mini–Confesiones  Presentan:
LA HISTORIA DE DOS AMANTES
PRÓLOGO

Él la miraba como si nunca en su vida hubiera visto a dos personas conversando, coqueteándose el uno al otro. Todo era “paz, amor y pasiflora”. Lluvia de rosas en el jardín del olvido. La única forma de acercarme a ti era que conocieras a mi mejor amigo. Su nombre jamás me fue revelado. Ni en vida, ni en muerte. Cada noche, en la oscuridad de mi alma veo como él se aleja poco a poco. Toda está falacia indica que todo ya está cerca. ¡Mierda no sé sí estoy enamorada o qué!  En lo único que puedo estar segura es que muero por él. Sus labios rozados y carnosos me incitan a besarlo lentamente y con delicadeza hasta mi último suspiro. Esa voz…  ¡Oh Por Dios! Parece música celestial.  Esa postura, lo hace ver tan varonil. Me da miedo confesar lo que siento por él, ¡No sé si él me ama con la misma intensidad con que yo lo amo!

Él tiene una lista muy larga de pretendientes. Estúpido y Sensual Hombre. Sí él me amará todo sería diferente. Por un lado sé que él sería capaz de cambiar su estilo de vida y hasta su forma de ser por estar conmigo. Pero por el otro lado, él sacrificaría su estabilidad emocional por salir con una tipa que se muere por besarlo y decirle en su cara todo lo que siente. Demacra sus últimas esperanzas en el amor. Tan sólo ansió poder rozar nuestras manos en un campo de flores o besarnos a la orilla de un río. Tener un picnic. Cosas románticas. Maldito Cupido, la próxima vez fíjate con quien me flechas.


Con las lágrimas derramándose como agua en una cascada. Mi llanto es muy sincero y por más que intento dejar de llorar. Sé que nuestro amor nunca podrá verse culminado. Éxito, jamás.  Parte de mí tiene miedo a ser rechazada o que el amor que él siente por mí no sea lo suficiente, o lo que yo esperaba.  Es difícil que lo confiese pero debo aceptarlo tarde o temprano. Soy un poco cínica, y desvergonzada. ¡Loca, impaciente o inusual! Todo por el ciclo hormonal. Creo que todo  comenzó con una sonrisa. Él me sonrió, yo le sonreí. Desde ese momento era suya y él no lo sabía.  

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