domingo, 11 de agosto de 2013

La Historia de Dos Amantes Capítulo 9: "Intentémoslo"

Capítulo 9: "Intentémoslo"
(Salvador)

Podría haber muerto. Abandonado a mi suerte en la tercer guerra mundial. Pero no, aquí estoy codirigiendo una de las compañías más importantes de Gloret. Estoy muy agradecido con el Presidente de Radiactivo. Él me ha dado y brindado todo. Desde que fui rescatado de la prisión, soy otro. Antes era parte de una organización criminal que se encargaba de secuestrar a los hijos de las personas más influyentes. Claro ellos me traicionaron y me dejaron pudriéndome dentro de cuatro paredes, vestido de preso naranja.

En esos tiempos el líder la organización a la que pertenecí  llamada “La Antorcha”, era Jairo Bennett. Un hombre desquiciado, arrogante, petulante, con un complejo de Dios, egoísta, hipócrita y muchos más adjetivos despectivos. En el mundo del narcotráfico era llamado “El Padrote”, ya que siempre estaba rodeado de mujeres y se oía el rumor de que él las prostituía. Lo más raro es que él tenía un truco bajo la manga. Tenía algo así como el poder de seducir a las mujeres con su varonil voz. Cuando él hablaba cualquier mujer cerca colapsaba con el primer sonido de su timbre de voz. Debió ser su esbelta figura, su aspecto de un hombre de edad, su curvilíneo cabello. Sí él se desenrollaba un rulo, las mujeres se volvían locas.

Jairo fue mi padrino por mucho tiempo. Él me incitaba al mal. Me quería como a un hijo. ÉL me obligo a tener mi primera relación sexual. Fue como mi tutor. Me daba consejos sobre cómo experimentar nuevos placeres. Al principio me sentía culpable y el remordimiento no me dejaba vivir en paz. Pasaron las semanas, y todo eso se me hacía rutina. Tenía que abusar de una fémina para sentirme hombre. También me enseño a fumar cualquier hierba mágica para que experimentara una nueva realidad. Una nueva visión del mundo.

 Su visión del mundo mágico era más bien una cruda realidad. Lo que yo veía era un mundo libre. Sin que su libertad se coartará y no estuviera atada a nada. En absoluto era una falacia. Un mundo que no era regido por un sistema. Un entorno libre. En el que las reglas se modificaban diariamente para no coartar con la libertad misma.

Fue entonces cuando empezaron las confrontaciones. Todos los días discutíamos.
La rutina se complicó más cuando me dijo que ya era hora y me pondría mi prueba final. Tenía que secuestrar al hijo de uno de los funcionarios de gobierno. El niño era muy frágil. Al verlo me dio tristeza y no cumplí con el encargo del Padrote.

Él se enteró que me eche para atrás en el secuestro. Lo recuerdo todo como si hubiera sido todo ayer. Salió de su recamara. Muy desalineado y en paños menores. Se notaba que estaba en pleno clímax. Me dio una reprimenda fatal. Esa noche fui abusado por él. También me azotó como si fuera una de esa golfas con las que tenía negocios.  

Me dio una segunda oportunidad o eso era lo que yo había pensado. Sólo supe que había ido a recibir un encargo en uno de los autos de entregas que tenía el Jefe.

A la mañana siguiente desperté tras las rejas. Según entendí, había sido engañado y la policía me capturo. Justo cuando en el mundo había comenzado la tercera guerra mundial. Un chico de mi misma edad, diecinueve años. Se me acercó y me dijo que sí quería salir él sabía cómo. Me dio una carta antes de que fuera liberado. En ese momento, con lo único que contaba era con la carta que me entrego ese desconocido y su descripción física. Estatura mediana, piel color durazno, ojos almendrados, cabello lacio impecable. Aunque algo que no podía dejar de observar en eran sus dos cachetes. 

Abrí rápidamente la carta y me asombre por el contenido:


¡Hola!

Sí lees esto es porque has sido seleccionado y debes comunicarte cuanto antes con nuestro abogado. Quién te sacará de la cárcel. Por favor, es muy urgente que llames. Alguien te ha elegido como uno de los futuros miembros de una organización que acabará en un futuro con el sistema actual. Usted será libre y podrá gozar en todas las palabras de su libertad.

Llame al número: +559811546 ext. 4589  diciendo las palabras clave: “Paz, amor y pasiflora”.

Es urgente que se comunique con nosotros. Usted está en peligro. Únase y será un nuevo hombre. Podrá ver sus sueños hechos realidad y mostrará que el sistema estaba equivocado. Usted es inocente.

Atentamente Radiactivo

El guardia se acercó tan vacilantemente en su traje azul marino con  una mirada inquietante y frustrante.

— ¡Joven tiene derecho a hacer una llamada así que rapidito!” —ordeno como si tuviera un alto cargo en el ejército.

— ¡Está bien! — Me condujo por un pasillo con luz tenue.

— Hemos llegado, apúrate.   
                                          
Marco rápidamente el número e inmediatamente la extensión. Suena un tono algo intrigante. Es un tipo de música entre opera y pop melódico.

— ¡Hola buenas tardes! Abogado de Radiactivo. — Me habló en un tono fascinante.

— Hablo por lo de la carta. —Trato de sonar confiable.

El ambiente estático se siente tan denso que el agua del mar hace imposible que algún material flote en ella. Se oyen de repente unos murmullos que alteran mi mente.

— ¿En qué lugar está? —Me dice de nuevo con un tono cordial.

— Estoy en el ministerio público…

— Enseguida vamos para allá. — Él termina mi oración antes de que me dé cuenta y cuelga.

Después de que terminará la llamada. Un policía me dice que estoy en libertad y veo que un tipo con aspecto de chofer me indica que lo siga. Sigo al misterioso hombre hacia una limusina muy elegante. Me abre la puerta y sutilmente entro.

Él se limita a conducir sin decirme a dónde voy. Me indica que hay una carta a lado mío. Decido inspeccionarla y comienzo a leer el manuscrito.


¡Hola muy buenas tardes, Salvador!

 
Es un gran gusto poder contar con tu apoyo. Debo decir que fue una gran elección la que has tomado. Nunca te arrepentirás del trato que has hecho. Juntos derrocaremos al sistema.

Por otra parte, lo único que tendrás que hacer como pago es refugiarte por algún tiempo con los demás enlistados. Vivirás en un refugio aprueba de cualquier arma.
Por favor, llévate muy bien con tus compañeros. Tienen aproximadamente la misma edad.

Los nombres de tus compañeros son: Jarely, Ademir, Eyvin y  Alex.

Quiero que sepas, que gracias a ti. El día de mañana será un gran día. Éxito, campeón.

PD.: ¡Feliz cumpleaños!

Atentamente Radiactivo

Hago todo lo que se me ordena.

Actualmente, soy la mano derecha de nuestro gran, hábil, controlador, exigente, altruista, benefactor, maestro: Presidente de Radiactivo. Gracias a él soy lo que soy. Alguien que ha triunfado en la vida. Que he llegado a formar parte del consejo de Radiactivo.

En su presentación, tuve la oportunidad de conocerlo personalmente. Él era todo lo que me imagine. Él es mi líder. Yo daría mi vida por salvarlo a él. Confrontaría a la Orden del Suplicio. Suplicaría mi propia muerte. Haría todo por él. El sistema debe caer y sólo él sabe cómo hacerlo. Sólo él puede dirigir a tan vasto ejército.
Radiactivo ganará, reinará y el nuevo orden se impondrá.

En esa conversación después de la presentación me comento cuál sería nuestro siguiente objetivo. Tomar como rehén al hijo del Presidente de Gloret.    

Se me hacía un poco descabellada esa idea pero si llevaba diez años planeándose no era cualquier cosa. Todos en el consejo somos muy buenos amigos. Jarely es mi mejor amiga. Además de ser la encargada del Sector de Salud en Gloret. Alex está en la Base A-1307 de la organización, es un científico que desarrolla nueva tecnología.  Eyvin es el líder de nuestros Ingenieros en Sistemas. Ademir, el chico débil con él que tanto me gustaba debatir. Él era un gran estratega. Él fue acribillado. Murió antes de que terminara la última guerra mundial.

Si tuviera un momento para poder hablar con él. Le diría que él siempre fue mi mejor amigo. Desde que nos conocimos en el refugio de Radiactivo. Entre nosotros comenzó una gran relación. Él era parte de mi familia porque la biológica ya no estaba conmigo. Debió haber muerto. Durante el colapso de las sociedades. 

Pediría un poco más de tiempo. Y me despediría de él como se debe. Mis lágrimas caen desde lo profundo de mis ojos color marrón.

Lo único que conservo de él. Es el medallón que me regalo. Un medallón muy antiguo de su familia. Lo único que conservaba de ella. Me lo confió antes de que partiera a la batalla.

Ahora, entiendo porque decía que su amuleto era de la suerte. Hace algunas semanas me encontré en uno de los clubes nocturnos a una chica muy especial que comenzó a caminar sensualmente hacía mí. Al principio me hice el difícil. Pero su cabello rizado y el mío se atraían como si estuviesen magnetizados. Su silueta era como la de una modelo del Sector de Moda. De esas mujeres que se la viven en fiestas, las llamadas semi-diosas.

Esa noche ella me hipnotizo con su vestido de seda entallado color rojo. Sus tremendas zapatillas eran muy altas pero la hacían lucir diferente a las demás. Su cabello caoba brillaba de una manera tan natural como lo hace una gota de rocío.

Ese día sólo conversamos. Siempre que iba al club. Lo cual era muy frecuente. La encontraba y solíamos discutir sobre nuestros fracasos amorosos. En realidad, yo estaba más sólo que un perro con sarna.

Llego un momento en el que ya no soporte más. Concentre todas mis fuerzas y las enfoque. Su vestido color verde olivo de satén y sus ballerinas la hacían lucir sensacional. Lo cual me provocaba cierto nerviosismo. Decidí terminar la conversación de ese día. Me despedí y me marche.

Regrese, afronte mis miedos y mire directamente  a la chica de los profundos ojos color miel.

—He soportado mil tormentas. Camine sobre un mar en llamas. Y lloré un mar de almas por estar aquí. ¿Sabes qué? ¡Intentémoslo! —dije con tanta naturalidad que sonó tan romántico.

— ¡Oh Chava, eres tan tierno! —Me contesto con su divina voz.

— ¡Por favor Berenice contesta ya! — Dije en tono desesperado.

— ¡Claro que acepto mi amor! — Escuche con la voz de los ángeles.

— ¡Quiero que nuestro amor dure para siempre! — Espete sin pensarlo.

— ¡Así será! —dijo ella.

Terminamos los cócteles  y partimos  hacia nuestros hogares por una llamada misteriosa por parte de los dos.

Al llegar a  mi apartamento encontré una carta como las dos que encontré cuando fui elegido. Rasgue la protección y encendí las lámparas de sodio-potasio solares regalo de mi amigo Alex.




¡Muy Buenas Noches!


Salvador te llame está noche. Arruinando tu noche de victoria porque estamos a punto de comenzar con el gran plan. Necesitamos que todo esté como lo planeamos. El hijo del presidente será secuestrado mañana en la mañana. Ve a la base A-1307 de la antigua Polonia. Alex ya conoce las instrucciones. Él te dirá qué hacer. Un Jet te estará esperando en el estacionamiento aéreo de Radiactivo. Viajarás con Jarely y Eyvin.

Te deseo mucha suerte. 

PD.: No olvides el plan b.

Atentamente T. Presidente de Radiactivo



Debo sentirme muy alagado. Ha puesto la letra inicial de su nombre en la carta. Nunca ha hecho algo similar. ¡Nadie ha recibido algo así! Me siento muy feliz.

Parto rumbo a Radiactivo en mi CTS V Sedán rojo. Cuando de pronto me doy cuenta de que alguien me sigue en una Lincoln color cobre sin placas muy de cerca. Acelero y me escondo cerca de un bosque cercano. Apago el motor y camino sin hacer ruido hacía la carretera.

Veo la camioneta, y de ella baja una mujer parecida a mi Bere. La luz de la luna me ayuda a corroborar que es ella. Por un momento decido caminar hacia ella, pero algo me dice que me detenga.

— ¡Lo perdí señor! —le dice a alguien por teléfono.

Ella enciende el altavoz.

— ¡Tendrás una última oportunidad! ¡Mátalo lo más pronto posible o yo te mataré a ti sin piedad alguna! — bufa como demonio el sujeto al otro lado del teléfono.


—Mañana morirá. —dice con un tono que inspira respeto y credibilidad.

Ella cuelga y se marcha. Por mi parte, me pongo en marcha hacia mi destino. Todo sigue igual me digo a mí mismo. ¡Ella no te ha engañado! ¡Ella no es una asesina!

Todo sigue igual aunque en realidad yo sé que mi corazón se ha roto. Y es algo que jamás podrá ser otra vez como antes.

Aún recuerdo como solíamos besarnos apasionadamente. Antes éramos dos: Ella y Yo. Ahora sólo soy un pasajero más. Alguien con quién jugaron. Alguien me quiere matar. Alguien… a mi sólo.

Llego a Radiactivo y todo el proceso comienza. El Jet está listo. Parto con mis amigos. Y trato de olvidar a Bere. La única chica que ha marcado mi vida. La que intento matarme.

Jarely se me acerca con su traje I-12 diseñado por Alex para misión. Todos tenemos uno.

— ¡Juntos comenzaremos un nuevo orden, en el que no haya mentiras! —dice con un tono que me hace levantar un poco el ánimo.

— ¿Sabes qué? Intentémoslo. Acabemos con los sistemáticos. — Por dentro estoy llorando y nadie podrá  consolarme. Nadie podrá.

Jarely me sonríe y se dirige a la sala de controles. Camino hacía una ventana y sólo puedo pensar en cómo mis sueños con ella se evaporan. Bere era todo para mí. Hoy ya no.

El paisaje es normal…aunque lluevan rosas sobre el jardín del olvido.



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