viernes, 2 de agosto de 2013

La Historia De Dos Amantes: Capítulo 1 “Éxito. Hoy será un gran día.”

Capítulo 1 “Éxito. Hoy será un gran día.”
Osvaldo

Cinco minutos para las diez de la mañana y observo que ella no llega aún. Mi corazón palpita desafiando las leyes de la gravedad. No sé si podré aguantar un día más. Creo que no debí ser tan duro con ella pero sólo debía decirme sí o no, que le costaba. Pero en fin, ella es así. Y me vuelve loco. Cada día mi estado de ánimo depende más de cómo nos sonreímos mutuamente. Intenso, esa es la palabra que lo define todo.

Hoy, un día tan hermoso y tranquilo. Lo único que yo quisiera es que estuviera aquí para poder contemplar su belleza. No  sé por qué no vino. Eso me hace sentir como un fracasado. No sé si fue mi atuendo o el peinado que llevo. Algo debe estar impidiendo que nuestra relación no prosperé.
 En realidad todo ha sido muy  lento. Ella quisiera que fuera más romántico pero eso a mí no se me dé. Y eso no quiere decir que mi forma de ser sea fría y calculadora. De pronto se oye algo:
-¡Hola que haces aquí!

Me despierto abruptamente y veo una silueta frente  a mí. Es Dante, logró reconocerlo. Él toma asiento, junto a mí en este cálido parque. Justo al lado de la canasta de picnic. Lo veo y no puedo dejar de observar la frase de su playera: “Hazlo. O algún día te arrepentirás”.

-Esperando-. Mi voz es  cortante y notó un poco de sentimiento en mi respuesta.

- ¿Aún sigues esperando que ella llegue? Mira date cuenta que para que esto funcione deben ocurrir dos cosas.- Dante habla de una forma altanera.

-¿A qué cosas te refieres Dante?- Estoy ahora intrigado. 

-Primero ella debe aceptar que lo que sientes por ella es sincero. Segundo, debe dar algo que ella jamás ha dado. Amor.

Estoy tan estupefacto que no puedo pensar en nada más. Jamás me hubiera esperado  esto de ella. Ella lo es todo para mí. No sé que responderle a Dante. Por un lado estoy furioso y por el otro conmovido.

-¿En qué piensas?- Dante es tan malvado cuando se lo propone.

-Debo ser un poco más paciente con ella porque su decisión no debe de ser tan fácil como yo creo. Me he portado un poco infantil, debo darle el tiempo suficiente para que me pueda aceptar mi propuesta. Pero… - Mi voz desaparece por un segundo y…

- ¿Pero qué? – Dante es muy cortante últimamente, no sé de qué lado está. Él es mi mejor amigo pero últimamente me trata como un padre a su hijo.

-He visto como Germán la mira un poco extraño. ¡Y eso no me gusta para nada! – mi furia ha regresado.  

- ¡No te pongas como nena Osvaldo! Lo que tú tienes se llaman celos. – SU carácter es muy brusco. Debo abandonarla conversación o tendré que golpearlo.

- ¡Quiero que sepas que te respeto pero no tienes que venir a decirme que estoy actuando como un celoso de mierda! – Por lo exasperado que estoy no quiero volver a verlo en todo el día.
- ¡Creo que mejor me voy con Yamy! Ella sí me sabe escuchar. ¡Eh! – Su semblante a cambiado de una sonrisa de ¿Cómo estás? a ¡Que me importa tu vida!

- ¡Pues lárgate con esa ingrata! – Por un momento pienso en darle un golpe bajo.
Él se levanta y  me mira con una irá que hubiera fulminado de un solo ataque a la Unión Soviética. Nadie viene a darme órdenes de cómo debo llevar mi vida. ¡Quien se creyó que era  él para hacer eso! Lo miró con la misma intensidad de odio.

-Espero y no te arrepientas. – Quisiera decirle que desaparezca de mi vista pero me contengo.

Éxito con tu vida. – Se da la vuelta y se aleja poco a poco.


El tiempo está en mi contra. El sol se ha ido y la tormenta ha llegado. Nada puede ser peor que esto. Recojo las cosas y tomó el atajo para llegar a casa. La lluvia se intensifica cuando voy cerca de mi Cafetería favorita. Y para mi sorpresa los veo juntos tomando unos cafés juntos. Ella Me cambió por él…

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